Acto de perdón en la Casa de la Memoria

Acto de perdón casa de la memoria Tumaco

Madre de Genaro García

El 8 de septiembre del 2016, la Fiscalía General de la Nación y Naciones Unidas, en articulación con la Casa de la Memoria – Pastoral Social de Tumaco realizaron un acto privado donde los victimarios –pertenencientes a la guerrilla de las FARC- de los líderes Genaro García y Miller Angulo pidieron perdón.

El acto se realizó en la Casa de la Memoria de la Costa Pacífica Nariñense, ubicada en la ciudad de Tumaco y fue presidido por María Paulina Riveros, Vicefiscal General de la Nación y Todd Howland director de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Colombia.

Familiares de Miller Angulo

Palabras de los familiares de Miller

Es de aclarar que este acto no se da en el marco de lo acordado en La Habana, sino que es un acto individual en el marco de la reparación exigida por la justicia ordinaria para llegar a un preacuerdo.

Tras las palabras inaugurales de la Vice Fiscal, los familiares realizaron una reseña de los dos líderes asesinados. La madre de Miller Angulo, resaltó con orgullo calidad humana de su hijo y su servicio a la comunidad de Tumaco como representante de la Mesa de Víctimas. Enfatizó que quiere que se reconozca la verdad de los hechos.

La madre de Genaro García, asesinado en agosto del 2015, manifestó su gran dolor pero a la vez el consuelo que siente al ver la gran solidaridad de tantas personas ante la muerte de su hijo, destacó el apoyo de Naciones Unidas. Añadió que conocer la verdad sobre la muerte de su hijo le ayudaría a disminuir su dolor.

Acto de perdón en Tumaco Casa de la Memoria

Pedido de perdón

En un segundo momento se escucharon los pedidos de perdón de los dos victimarios a través de un video pre-grabado desde las dos cárceles donde se encuentran recluidos. Los victimarios manifestaron su deseo de dejar la lucha armada y reintegrarse a la sociedad, e hicieron un llamado a que la sociedad no los margine en este deseo de reinserción.

Tras el video algunos familiares y compañeros de trabajo de Miller y Genaro tomaron la palabra y manifestaron su insatisfacción. Tanto la madre de Miller, como la madre de Genaro pidieron enfáticamente que lo que desean es que se diga la verdad, la cual sienten que no se ha aclarado hasta el momento. Otro de los compañeros manifestó: “necesitamos la verdad, y necesitamos que nos digan por qué nos siguen matando”. Y es que la situación de violencia en Tumaco sigue siendo muy grave, en lo que va de año han sucedido más de 100 asesinatos, la tasa más alta de todo el país, además la Mesa de Víctimas ha recibido amenazas y la madre de Miller también.

La Vice Fiscal General manifestó “Seguiremos trabajando para pasar la página de esta guerra, seguiremos trabajando de la mano de las víctimas para determinar responsabilidades”.

Uno de los líderes del Consejo Comunitario Alto Mira, terminó diciendo que a pesar de tanto dolor desde los Consejos sí creen en el proceso de paz y esperan que los Acuerdos sean una oportunidad para poner fin del conflicto y generar paz con desarrollo integral para Tumaco, especialmente en la parte rural.

Al terminar el evento quedó en el auditorio la sensación de que este acto fue sólo un primer paso en un camino de búsqueda de la verdad reclamada por los familiares. Será necesario dar otros muchos pasos para que esa verdad salga a la luz y provoque satisfacción en las víctimas. Pero sobre todo será necesario que el Estado invierta en esta región tan golpeada por el conflicto y el narcotráfico para ir construyendo una paz estable y duradera.

La Iglesia Católica, a través de la Casa de la Memoria seguirá dispuesta a ofrecer su intercesión para desarrollar actos de perdón y reconciliación, facilitando espacios donde los victimarios puedan pedir perdón pero previa concertación de las formas y momentos adecuados con las víctimas, pues cuando estos actos no son previamente preparados con las víctimas pueden resultar poco efectivos. En cambio actos de perdón como el de Bojayá fueron realmente significativos y reconciliadores precisamente porque hubo una concertación previa con las víctimas y una preparación previa. Es de resalta que en el acto de perdón de Bojayá fue relevante la presencia de la Iglesia Católica –Diócesis de Quibdó- por el papel importante que históricamente ha prestado en esta región, un papel siempre al lado de las víctimas y de denuncia de los victimarios.

 

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