La lenta agonía del Hospital San Andrés de Tumaco

HOSPITAL SAN ANDRÉS DE TUMACO

HOSPITAL SAN ANDRÉS DE TUMACO

RED DE COMUNICACIÓN POPULAR LA ZOTEA

“La salud en la costa pacífica nariñenses está muriendo, haga usted algo por favor”, ese fue el mensaje enviado por Manuel Noguera, miembro del Comité Pro-Salvación del Hospital San Andrés de Tumaco, al Gobernador del Departamento, Camilo Romero Galeano, durante la protesta pacífica que él y sus compañeros iniciaron desde el martes para reclamar el pago de 8 meses de salarios atrasados. Ese día realizaron una marcha por las principales calles de la ciudad y este jueves han mantenido en un plantón al ingreso del hospital. Noguera indicó que además de los pasivos laborales, están las dificultades por falta de insumos “No solamente el problema es que nos deban nuestros salarios, el problema es también para la comunidad…es agravante el hecho de que no tenemos insumos necesarios para hacer una atención como se debe hacer. Queremos invitar al pueblo tumaqueño a que nos ayude, que ésta lucha es de todos”.

Durante el plantón, mientras un grupo de empleados está en la entrada del hospital, otros realizan atención a los pacientes del área de urgencias, las consultas externas están suspendidas y algunos médicos especialistas no están atendiendo. La situación es delicada si se tienen en cuenta que el Hospital San Andrés de Tumaco es el único hospital de segundo nivel para atender a aproximadamente 400.000 usuarios de los diez municipios de la costa y los dos del piedemonte costero de Nariño. La preocupación de los empleados sobre la situación del Hospital se confirmó porque, simultáneo a la marcha, llegaron al hospital funcionarios del juzgado con orden para realizar un secuestro de bienes inmuebles y enseres a favor de la empresa Medical Trade por una deuda del 2010.

Los mensajes de protesta de los empleadosLos mensajes de protesta de los empleados

Según Maricela Carabalí, del cuerpo médico, esta deuda quedó incluida en las cuentas por pagar del Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero (PSFF) implementado en 2014 y no ha sido pagada por no cumplir con los requisitos del PSFF. La funcionaria explicó que eso implica que la empresa podría llegar a confiscar equipos biomédicos hasta que la deuda sea pagada o hasta que el producto de su uso cubra la deuda. Así mismo, dio a conocer que esta nueva orden salió del mismo juzgado que en ocasiones anteriores permitió que la EPS Emssanar retuviera recursos por más de $ 600’000.000. Para Carabalí, si esos recursos hubieran ingresado a las arcas del hospital se habría podido pagar algunos meses de sueldo atrasado a los funcionarios, y comprar insumos como sangre, oxígeno o comida. “Se valen ahora, no de embargos a las cuentas bancarias, que fueron blindadas, sino de confiscación de equipos que son importantes en la prestación de servicios a los usuarios, tales como aparatos de laboratorio o el tomógrafo, algo que yo califico como la más asesina infamia, porque atenta y afecta directamente el servicio a los usuarios”.

En declaraciones para un medio local, el gobernador del departamento, Camilo Romero, indicó que se realizará un último esfuerzo para salvar el hospital: “No se puede seguir invirtiendo recursos, invirtiendo dinero en donde no se puede funcionar de buena manera”. Sobre el dinero destinado para sanear al hospital, dijo que en el Instituto Departamental de Salud de Nariño hay aproximadamente 4.700 millones de pesos para ser invertidos en el saneamiento y que se hará todo lo posible, a pesar de que, según él, funcionarios del Gobierno Nacional, del Ministerio de Hacienda, han indicado que el Hospital San Andrés es inviable. “Nosotros pensamos que hay que hacer un esfuerzo porque somos amigos de lo público… No queremos pensar en la posibilidad de privatizar , el esfuerzo será por lo público… Tenemos entre 6 meses y un año para demostrar que es viable”. Finalmente, anunció que es posible que esté en Tumaco el 9 de junio ya que esta semana no pudo desplazarse hasta la ciudad por el Paro Nacional Agrario.

Por su parte, las organizaciones de segundo nivel articuladoras de consejos comunitarios de Nariño (RECOMPAS, ASOCOETNAR y COPDICON) manifestaron mediante comunicado a la opinión pública que hoy se habla de este hospital por ser de segundo nivel, pero denunciaron que en la misma situación se encuentran hospitales y centros de salud de los otros municipios de Barbacoas, Magui Payán, Roberto Payán, El Charco, Olaya Herrera, La Tola, Santa Bárbara de Izcuandé, Mosquera y Francisco Pizarro.

En el comunicado, las organizaciones exigen al gobierno nacional, al departamental, al municipal, al Ministerio de Salud, a la Superintendencia de Salud y al Instituto Departamental de Salud que pongan verdadera atención a la problemática del Hospital San Andrés de Tumaco y a los hospitales y centros de salud de la costa Pacífica nariñense. “No es posible que ocurra esto en poblaciones del territorio colombiano y pasen años y las instituciones encargadas de la vigilancia de la salud en cabeza del Gobierno no tomen cartas serias y no paños de agua tibia a un derecho humano fundamental como es el de la salud. Son nuestros niños, ancianos y adultos que se nos están muriendo. Esto es una grave violación del derecho a la vida”.

La gran problemática del hospital, se ha venido agudizando poco a poco y por su envergadura afecta a todo el sistema de atención. En otras entrevistas realizadas por La zotea este mismo año, Carolina Farinango, del Centro Hospital Divino Niño, hospital de segundo nivel, manifestaba que las dificultades y la falta de capacidad del Hospital San Andrés hace que pacientes con requerimientos propios de un hospital de segundo nivel deban ser atendidos por ellos y que en ocasiones se necesitan hacer las remisiones pero en el Hospital no hay camas disponibles, lo que genera traumatismo en el Centro Hospital. Esas horas adicionales que el paciente pasa en recuperación sin ser remetido nos son reconocidas (pagadas) por las EPS en el momento de la facturación, lo que se conoce como desglose. “Cuando no se hace la remisión a tiempo, se vuelve más compleja la enfermedad y a la vez se vuelve más costosa. Las enfermedades se están volviendo más costosas porque el hecho de no contar con un hospital de segundo nivel fortalecido”, explicaba Marino Castillo, funcionario de planeación del Centro Hospital Divino Niño.

La zotea conoció que existen 150 demandas y tutelas por parte de ex trabajadores y proveedores del Hospital San Andrés. Además del no pago a los empleados, la carencia de insumos, la falta de especialistas, las deudas con proveedores y los embargos, el hospital no tiene gerente en propiedad porque se encuentra a la espera de los resultados del concurso de mérito, el cual también ha sido demandado por anomalías.

 

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