Cartas de solidaridad con Tumaco – Feria del Libro Bogotá

La Red Colombiana de Lugares de Memoria y el Ministerio de Cultura inauguraron la exposición “las rutas de la memoria” en la Feria del libro de Bogotá el pasado 26 de abril. Durante la Feria la Casa de la Memoria de Tumaco junto a otros lugares de memoria, conversaron acerca de cómo han construido memoria en medio del conflicto armado. El Museo de memoria Tras las Huellas del Placer y el Centro de Acercamiento para la Reconciliación y Reparación-CARE, se caracterizaron por ser espacios emblemáticos, lugares físicos donde ocurrieron terribles hechos victimizantes y que hoy se han convertido en lugares de memoria donde se educa en el respeto a los derechos humanos y se realizan diferentes acciones de resistencia propendiendo por la No repetición.
La experiencia de la Casa de la Memoria de Tumaco, resaltó la importancia que tiene la reconstrucción de la memoria en un lugar donde el silencio siempre ha sido impuesto por los grupos al margen de la ley.
La Casa de la Memoria de Tumaco resalta además los lazos de solidaridad y hermandad propios de la cultura negra e indígena que eran la base del tejido social de las comunidades del pacífico sur y que el conflicto intentó fragmentar; Tambien resalta esas acciones por la paz que en medio del conflicto han realizado con valentía mujeres, hombres, niños y jóvenes dentro de nuestros territorios y que son muestras de ese gran empeño por la paz en medio de un ambiente adverso.
Una de las actividades que realizó la casa de la Memoria intentó responder a la pregunta: ¿Cómo desde Bogotá se puede ser solidario con las víctimas del conflicto armado en Tumaco?. Propusimos a las diferentes personas que visitaron la exposición esccribir cartas a Tumaco. Recogemos algunas:

“La alegría de Tumaco es un bonito llamado a dejar la indiferencia, ustedes tienen las virtudes que tanta falta nos hace en el interior del país para trabajar por una nación sin más dolor”

“¡Ánimo mi gente! Hoy somos más los que trabajamos por un país donde quepamos todos. No están solos, somos más los que construimos”.
Estas son sólo algunas frases de las cartas llenas de afecto que se redactaron en la Feria del Libro y demuestran que pese a que en Bototá el conflicto de Tumaco no fue conocido, los ejercicios de memoria brindan la posibilidad a los bogotanos de ponerse en los zapatos de los que han padecido los estragos de la guerra (y los siguen padeciendo). Son una manera de tomar conciencia de lo que sucedió y enarbolar una bandera firme de que esto nunca más debe suceder, para lo cual hay que poner los correctivos necesarios: instituciones firmes, respeto a los derechos humanos, mucho más empleo y educación de calidad, entre otras.

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