Casa de la Memoria, emoción y cultura

Siendo aproximadamente las 8:00 de la mañana, me dirigí a la Casa de la Memoria, un lugar que por su nombre nos da idea que nos encontraremos con algo de magia cultural del pacifico nariñense, a mi mente venían imágenes de un sin número de artículos propios de esta región y de todo el conocimiento que obtendría de esta experiencia.

Al llegar al museo me recibieron con toda la energía que caracteriza a los habitantes de Tumaco, una calurosa bienvenida, de inmediato empezó la visita guiada de toda la exposición de este lugar de memoria del pacifico, una de las encargadas de realizar esta gratificante labor, me empezó a mostrar y hablar de cada objeto que se encuentra en el recinto.

Sala de la Cultura

Al entrar, del lado derecho en forma de orden cronológico se encuentran unas fichas sobre hechos históricos de Tumaco, en los que podemos observar como esta población ha tenido que pasar por una serie de dificultades, como la de un tsunami que en el año 79 destruyó todo a su paso, la visita del papa Juan Pablo II que hizo a Colombia que en su itinerario incluyó al Municipio, también hay lugar para recordar todo lo que en San Andrés de Tumaco había, como la línea férrea; entre otros hechos que quedaron en los recuerdos de sus habitantes.

Siguiendo con el recorrido en la parte izquierda nos encontramos con un diseño en forma de ruleta girando en cualquier sentido podemos observar lugares de memoria en Colombia y el mundo, que han sido ejemplos e inspiradores para la Casa de la Memoria de Tumaco, entre ellos se encuentra la Capilla de la Memoria de Buenaventura, Museo de Memoria en New York, Museo del Holocausto Judío, y otros que tienen la misma importancia, de países que han sufrido hechos violentos.

Todo este espacio hace parte de la sala de la cultura, una sala en la que convergen una serie de aprendizajes, al seguir con el recorrido nos vamos adentrando en todo lo que hace referencia a la cultura afro de Tumaco, primero a mano izquierda está ubicada una línea de tiempo sobre la historia del pueblo afrocolombiano.

Seguidamente podemos observar un orden de palabras con sus respectivos significados importante en esta región, donde conocemos el gran valor que tiene la partería, esas mujeres que con valentía ayudaban a otras mujeres a traer a sus hijos, ayudaban en todo el proceso del parto, debido a estar en zonas alejadas de las ciudades capitales y de no contar con vías de acceso en perfectos estados para así llegar a los centros de salud, eran ellas quienes cumplían la labor de médicos.

Conocemos el verdadero significado de estos peinados autóctonos de la cultura del pacifico, como son las trenzas, estas en la época de la esclavitud afro, eran las rutas de escapes, también en esos peinados llenos de creatividad guardaban las mujeres semillas y pequeñas partes de oro.

Pero cuando caminaba por esta sala me llamó mucho la atención como dentro de todos los objetos culturales propios de sus costumbres hay espacio para esas personas representativas de la etnia afro, de todas esos líderes y lideresas de esta cultura, como locutores, escritores, compositores, poetas, futbolistas y marimberos, todas estas personas que enorgullecen a los habitantes de la perla del pacifico.

Pero no solo en ella descubrimos lo relacionado con temas de música, letras y deportes, pues al avanzar en esta visita cargada de toda la idiosincrasia de esta comunidad rica en diversidad cultural, se pude observar, conocer e interpretar el cómo viven el tema religioso, todas las fiestas religiosas importantes para el pueblo de la costa pacífica nariñense, como lo son la fiesta de Jesús de Nazareno, fiesta de San Antonio y la fiesta de la virgen del Carmen, con solo mirar cada particularidad de estas representaciones te sientes inmerso en la celebración de ellas.

Después de pasar más o menos 15 minutos de haber ingresado al museo y de pasar por toda esta sala de la cultura donde al ver la marimba sientes como solo con verla te cuenta muchas historias de esta región, sientes que bailas al son de un arrullo, este canto autóctono de Tumaco.

Sala de las víctimas

Lo que separa a esta sala con la de víctimas, es una cortina de flores elaboradas a partir de botellas plásticas, al atravesar sientes como ese sonido que produce a tocarla le hace una especie de entrada ambientada a la sala más emotiva de todo el museo.

Pues en ella vi una serie de aproximadamente 700 fotografías de líderes, personas del común, y hasta personas pertenecientes a grupos armados, que han sido asesinados y desparecidos; en esta sala no se distingue ni de raza, color de piel, ni de qué lado estuvieron en la triste historia del país de más de 50 años de conflicto armado, sino el dolor de los familiares que quieren que sus seres queridos sean reconocidos como víctimas de este amargo capitulo.

En esta sala en particular se siente un ambiente de reflexión en cuanto a todo lo que esta región y en general el país ha sufrido en este conflicto que nos ha sacado lágrimas, desesperanzas, dolor y desconsuelo, al saber que todo se ha olvidado de forma rápida, que no nos ponemos en el lugar de todas las familias que un día perdieron sus sueños y anhelos en esta lucha.

En esta sala se pude interactuar con unos nodos digitales que se encuentran alojados en un cubículo tecnológico, en el que se visualiza la historia de vida de Yolanda Cerón, quien fue la directora de la Pastoral Social de la Diócesis de Tumaco, asesinada por las AUC.

Sala de la vida

Casi ya era hora de terminar mi recorrido, llego a la última, pero no menos importante, sala de la vida, primero me encontré con una mesa en la que había muchos mensajes que los visitantes escriben expresando lo que piensan se necesita para que haya paz.

Las paredes de esta sala son dos dibujos realizados por jóvenes, que por medio de ellos quisieron expresar lo que significa para ellos paz, uno es un ambiente natural donde todos están recogiendo sus cosechas, pescando y todos dirán, pero ¿dónde está la paloma de la paz en ese dibujo?, pues para estos jóvenes es paz estar en armonía con la naturaleza, que la tierra les brinde el sustento para ellos y sus familias.

La otra obra artística es un rostro de una niña afro, esta imagen para quienes lo realizaron es paz y tiene una frase que dice “La paz es posible, urgente y necesaria”.

Al final del museo hay una especie de sala de esparcimiento en el que en algunas ocasiones se desarrollan talleres con jóvenes o reuniones, esta tiene una decoración particular, del techo cae una especie de malla de las que cuelgan imágenes de flora y fauna de la zona, en su mayoría las cosas que en ella se encuentran son realizadas con materiales reciclados de jornadas de limpiezas en la playa dirigidas por la Casa de la Memoria.

La sala de la vida continúa al otro lado de la exposición donde hay un pendón enorme con fotografías y una breve reseña del papel importante que han realizado mujeres caracterizadas por luchar en pro de sus comunidades de la costa pacífica.

En esta última sala se exponen trabajos artesanales de tejidos ancestrales del pacifico, realizados por mujeres que han sido víctimas del conflicto y que por medio de los tejidos están reconstruyendo sus historias y empoderándose de todo lo que esta actividad representa para ellas, pues ven en esta una manera diferente de recordar y hacer memoria sobre todo estos procesos sobre reconstrucción de tejido social.

Por otro lado, hay un espacio que evidencia el trabajo que realizan los jóvenes, estos que quieren un mejor porvenir para su Tumaco, unas de estas representaciones son los zanqueros, teatro por la paz y grupos juveniles.

Por ultimo regresando a mi punto de partida ya para dar por concluido con mi gratificante recorrido, llego a la cocina tumaqueña en la que hay molinillos de madera, cucharas de palo, batea de madera, canastos de plásticos, vaso de guadua, escoba de rampira y ollas negras, una representación de lo que es la cultura pacifica con respecto a los elementos utilizados para realizar los platos más ricos de la gastronomía pacífica.

Sin lugar a dudas este lugar está lleno de memoria, cultura, perdón y reconciliación, toda persona que tenga la oportunidad de visitar este municipio, no puede irse de él sin antes vivir toda esta experiencia cargada de muchas sensaciones agradables que le brinda la Casa de la Memoria.

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